El crecimiento en producción y consumo de frutas a nivel mundial, ha aumentado con el paso de los años, lo mismo ocurre con la sandía de la variedad Quetzali, de color intenso, con pepitas y sabor dulce, que cada año incrementa sus volúmenes de producción y exportación. La cosecha de esta fruta, en concreto la que se siembra en Panamá, se produce entre diciembre – enero, y se cosecha y exporta durante los meses de febrero hasta abril.

Respecto a la exportación, Josué, de APSECU para el Mundo, S.A., nos cuenta que “en particular todos los destinos a los que enviamos nuestros productos son de gran importancia, y en el caso de Panamá, por tener excelentes oportunidades de exportación para el verano, trabaja principalmente con países como Holanda, España, Italia como destinos principales”. Las expectativas de crecimiento de esta empresa panameña se enfocan a buscar nuevos destinos comerciales para su fruta, y para ello “se han llevado a cabo conversaciones con clientes de Canadá, además hemos recibido consultas para el traslado de nuestras frutas a Dubai, aunque de momento no tenemos ningún acuerdo formal”.

Josué explica que “Nuestra expectativa a corto plazo es crear nuevos aliados comerciales en la feria Fruit Logística Berlín 2018, mientras que a largo plazo pretendemos darnos a conocer en toda Europa , situándonos en los mercados como productores confiables con la mejor Sandía de Panamá”.

Este año las condiciones climatológicas han afectado al crecimiento de la fruta y en el caso de Panamá, un frente frío ha provocado que se haya tenido más lluvia que en años anteriores y que el verano se haya visto convertido en una continuación del invierno, inconvenientes que los experimentados productores panameños han sabido afrontar, por lo que se espera “una excelente cosecha, como cada año, de frutas dulces y crujientes, pero sobre todo en excelentes condiciones”, según palabras de Josué

En APSECU, “los productores se han organizado y comprometido para levantar el mercado en la región, ofreciendo el mejor producto de manera directa del productor al importador, sin empresas intermediarias, buscando así el alza de la fruta panameña”. Buena muestra de esto es la producción creciente de sandías mini, una variedad que cada día se hace más popular por su forma, sabor concentrado y otras características que benefician tanto al consumidor como a los compradores a la hora de su distribución. Josué explica que “lo que hace que esta mini sandía sea una tendencia en muchos países es su poca cantidad de pepitas, además de que las costumbres cambian y el gusto y las preferencias de los consumidores también”.